Rehabilitación que huele a Tierra de Barros

Cuando el entorno más cercano se tiene presente, surgen rehabilitaciones como la que han realizado Cristina Domínguez Lucas y Fernando Hernández-Gil.  Un hotel rural en un edificio del siglo XVIII situado en Villalba de Barros. Esta localidad está situada a 40 minutos de la Escuela de Arte de Mérida.

Se utilizaron recursos que muestran sensibilidad con la ubicación del proyecto y una paleta de verdes pálidos, blancos y tonos terrosos que huelen a esta zona de Extremadura. Revestimientos horizontales  resueltos con piezas de barro producidas por manos locales y muros con mortero de cal. Baldosas de barro vidriado y carpinterías ornamentadas bajo bóvedas extremeñas que respiran con pintura de cal.

Fotografías: José Hevia

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